El factor psicológico en la extinción de incendios

Lamentablemente esta semana volvemos a hablar de incendios forestales. Desde hace dos días medios aéreos y terrestres luchan contra el incendio forestal de Artana, que está afectando al Parque Natural de la Sierra de Espadán, al sur de Castellón. Se han llegado a movilizar más de cuatrocientos efectivos en tierra y más de 30 medios aéreos para las labores de reconocimiento, coordinación y extinción. Desde el aire, aeronaves de la Comunidad Valenciana y otras comunidades colindantes, de Magrama y de la Unidad Militar de Emergencias han sumado recursos y esfuerzos.

Operaciones de extinción de incendios. Foto COPAC

Operaciones de extinción de incendios. Foto COPAC

La dureza del trabajo de todos los profesionales tanto en tierra como en aire es evidente. A menudo se analiza su labor desde el plano técnico o estratégico en el objetivo común de frenar y apagar el fuego. No siempre le prestamos atención a un aspecto que influye en el trabajo de todos los que se dedican a estas labores: el factor psicológico.

En el caso de los pilotos este aspecto puede afectar no sólo a la eficacia de su trabajo, sino también a la seguridad de la operación y de los profesionales. El vuelo en este tipo de entornos exige una gran concentración, además de las evidentes habilidades de precisión en el pilotaje. ¿Por qué? En primer lugar, porque las condiciones son extremas debido a varios factores:

  • Mala visibilidad debido a la acumulación de focos de humo procedentes del incendio.
  • En un espacio aéreo muy pequeño se acumula una alta densidad de tráficos con características muy diferentes de vuelo. La coordinación de medios aéreos es crucial.
  • Se vuela muy cerca del suelo. Esto implica una mayor presencia de obstáculos (como cables, postes de luz,…) que obligan a prestar una atención extra importante.
  • El vuelo está sometido a turbulencias debidas al propio incendio.

Todo esto sumado al escaso margen para el error y la necesidad de tomar decisiones en poco tiempo incrementa la presión de la tripulación. En los incendios se trabaja a contrarreloj, sin embargo,  eso no debe impedir al piloto realizar con disciplina los procedimientos operacionales. Las prisas no pueden suponer asumir ningún riesgo innecesario. Lo urgente, casi siempre, también requiere su tiempo.

El cansancio y el estrés son dos de los grandes enemigos en estas operaciones, por eso es necesaria la gestión adecuada de las emociones para evitar el desgaste psicológico. Hacer el trabajo de forma eficaz, tanto en tierra como en el aire, pasa en primer lugar por salvaguardar la seguridad de cada uno de los profesionales implicados.  La fortaleza mental y la inteligencia emocional suman, y mucho, en la extinción de incendios.

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Acerca de Desde la cabina de vuelo

Desde la cabina de vuelo es el blog del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC). Aviación y seguridad aérea desde los mandos de una aeronave.
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